La irreductible Aldeanueva de Cameros
Mapa de Aldeanueva de Cameros
Subes al altillo de tu armario, sacas el belén, desempolvas las piezas que tienen todos los belenes que se precien y las pones sobre la mesa, descartando a todos los camellos: el puente, las casitas, el agua hecha con papel de plata... Ya tienes en tu casa una maqueta de Aldeanueva de Cameros. A simple vista, esta aldea de La Rioja, unos cuantos kilómetros después de alcanzar el Puerto de Piqueras, es simplemente eso, un belén más grande. Pero se parece más a la irreductible aldea gala o al pueblo de Doctor en Alaska, sólo que con menos gente. En Aldeanueva de Cameros sólo viven tres personas durante todo el año, un burro llamado Nicolás que se ha cogido una baja laboral, una cabra que no para de quejarse y un zorro silvestre que come de la mano de los niños. Sus habitantes toman una poción mágica llamada zurracapote, comen setas, no muestran demasiado interés por las huellas de dinosaurio fosilizadas en una roca de la aldea y discuten con fervor las leyendas que hablan sobre la fundación del pueblo. Una de ellas cuenta que todo empezó porque se le metió a la virgen en la cabeza. Los habitantes de Urrezi, un pueblo cercano al lugar donde se asienta hoy Aldeanueva de Cameros, se habían quedado sin casas después de que un loco le metiese fuego al poblado, allá por la segunda mitad del XVI. Dicen que cuando los devotos de la virgen del valle la sacaron en procesión, cuesta arriba, en dirección a la ermita de Aldeanueva, ésta se hizo más liviana. Así que allí se plantaron.
Extraído del blog: http://blogs.elpais.es/elviajeroincansable/